Por qué necesitas mejorar tu capacidad pulmonar y cómo lograrlo.

Antes de entrar en materia, déjame proponerte un experimento: repasa un video de alguna de las finales de 50 metros en los Campeonatos del Mundo o las Olimpiadas.

Además de fijarte en los tiempos estratosféricos también podrás comprobar que de media los nadadores respiran una o dos veces como máximo y algunos no respiran hasta la meta.

Lo que quiero que veas es la importancia de la capacidad pulmonar. Por supuesto, no estoy diciendo que respires un par de veces cada cincuenta metros, pero sí que hay unas cuantas cosas que podemos aprender de los campeones.

Para empezar, nuestra capacidad pulmonar indica el estado de los pulmones. Podemos medirla en una prueba de espirometría, normalmente como parte de un test medico-deportivo. El ejercicio regular aumenta la capacidad pulmonar, mientras que el tabaco la disminuye.

Ahora bien, no te engañes pensando que tener más capacidad pulmonar significa simplemente contener la respiración durante más tiempo. Si fuera así sería importante nada más en crol y mariposa, e irrelevante en estilo espalda (puesto que respirarnos todo el rato) o braza (donde se respira en cada brazada).

Como decíamos antes, una mayor capacidad implica un mejor funcionamiento de los pulmones.  Oxígeno y glucosa son la base de todas las reacciones químicas que tienen lugar en nuestro cuerpo para generar la energía que nos permite movernos (y vivir). Entrenar esa capacidad aumenta el aporte de oxígeno y de esa manera mejora la generación de energía anaeróbica.

Además el oxígeno en los pulmones nos ayuda a flotar, así que cuanto más tengamos mejor será nuestra posición en el agua.

Aquí tienes tres ejercicios:

1. Inspira y espira profundamente.

Este ejercicio puedes hacerlo en casa y además es muy bueno para relajarse. Toma aire despacio, tan profundamente como puedas, y contén la respiración durante cinco segundos. Espira a fondo y después espera cinco segundos antes de repetir el ejercicio. Repite 10 veces.

NATACION_TIME2. Respira con la brazada.

Nadando a crol, respira cada 2/3/4/5/6/7/8/9 brazadas. El ejercicio se puede realizar nadando suave o con intensidad.

3. Respira un número de veces predeterminado para una distancia.

A diferencia del ejercicio anterior, aquí fijamos un número máximo de respiraciones por cada largo. Se puede hacer suave o intenso.

En ambos ejercicios debes empezar nadando 300/400 m y aumentar gradualmente la intensidad.

¡Coge aire y a disfrutar entrenando!