6 CONSEJOS QUE TE AYUDARÁN.
1. Haz una lluvia de ideas acerca de los cambios y mejoras que quieres hacer.Puede ser acerca de cualquier cosa, no solo de cosas importantes como dejar de fumar y perder peso, que mucha gente asocia con los propósitos de año nuevo. Escribe algunas notas mientras haces lo siguiente:
- Considera cómo mejorar tu salud. Pregúntate, ¿puedo beber más agua, dejar de fumar, dejar de comer comida rápida o frituras, convertirme en un vegetariano o hacer más ejercicios?
- Considera tu relación con los demás. ¿Hay maneras en las que puedas ser un mejor cónyuge, padre, otro miembro de la familia o amigo?
- Considera tu vida de trabajo. Pregúntate, ¿puedo ser más exitoso y feliz en el trabajo, ser más organizado o dejar de postergar las cosas?
- Considera maneras de hacer la diferencia. ¿Hay maneras en las que puedas hacer la diferencia en el mundo por medio del activismo, de la concientización o promoviendo una causa?
2. Escoge una o dos metas grandes que sean alcanzables. Repasa tus notas y determina qué puntos son los más importantes para ti. No te demores mucho al escoger. A menudo, las cosas que resaltan de inmediato son las que tienen más significado para ti de manera personal.
- Por ejemplo: si tu meta es perder 13 kilos (30 libras) el próximo año, puedes proponerte dejar la comida rápida, los refrescos, los bocadillos y las bebidas azucaradas, beber más agua y caminar tres veces a la semana hasta marzo y luego añadir gradualmente dos días en el gimnasio.
4. Observa tu lista y reflexiona usando la regla de SMART (por sus siglas en inglés). Asegúrate de que tu meta sea:
- Específica (o significante). Quiere decir que tus metas incluyen sistemas para lograrlas. Tienes acciones específicas que puedes llevar a cabo para lograr una meta grande.
- Medible. Quiere decir que los cambios que ves una vez que la meta se alcanza son evidentes. Te sentirás diferente (mejor), ya que estarás más sano, debido a la mejora en tu vida social y familiar, etc.
- Alcanzable. Quiere decir que la meta es realista y que se puede alcanzar. Pensar en objetivos ambiciosos tiene beneficios, pero no debes ser demasiado ambicioso, ya que puedes terminar decepcionado y desanimado al hacer algún cambio y no poder lograr la meta establecida.
- Por ejemplo, si nunca has corrido en tu vida, no te pongas como meta correr una maratón aún. Quizás debas empezar con carreras más cortas (por ejemplo, una de 3K o 5K) y subir progresivamente.
- Relevante (o gratificante). Quiere decir que hay una necesidad real de la meta. Has estado insatisfecho con un área determinada de tu vida por algún tiempo y tienes una fuerte motivación para desear un cambio.
- Rastreable. Esta palabra se parece a medible, pero quiere decir que puedes evaluar tu progreso durante el proceso. ¿Has hecho un programa y lo sigues? ¿Pierdes peso gradualmente (si esa es tu meta)? ¿Te llevas mejor con tus seres queridos? Y así sucesivamente.
5. Habla con otros sobre tus metas. Discute tus metas y la razón por la que las estableciste con tus familiares y amigos. Este paso es muy importante.
- Pide el apoyo de otros en estas metas a lo largo del año. Si es posible, forma un equipo y vayan al gimnasio o compren en una tienda de alimentos saludables juntos. Pídeles que te den su opinión si cedes a la tentación y pides una Coca Cola de dieta en vez de agua u olvidas otra meta en tu lista.
- Las personas que les cuentan a otros sus metas son más propensas a lograrlas, ya sea porque tienen el apoyo adicional que necesitan o porque temen terminar avergonzados si no las logran. Es difícil saber la razón.
6. Imprime copias de tus propósitos. Guarda una copia en cada computadora o dispositivo electrónico que tengas, como el teléfono celular y la tableta.
- Envía un correo electrónico con una copia a la dirección de tu trabajo y guárdala en la computadora de tu trabajo.
- Haz una copia más pequeña y mantenla en tu billetera.
- Publica una copia en la parte exterior de tu refrigeradora. Usa un papel brillante para que capte tu atención y no la dejes debajo de cupones e ilustraciones.

